jueves, 26 de junio de 2008

Insomnio


Despierto sollozando, me digo:
¡Otra vez esto!

En la soledad de mi cama cuando llega el momento más tranquilo de la noche, ese, que nos hace pensar:
¡ahora si!
A lo lejos suelo escuchar voces murmurando mi nombre, cierro mis ojos y al intentar dormir, siento manos rozando mi piel. Unas me toman fuertemente como para no dejarme escapar nunca de su tortura, otras, me acarician consolándome de algo que no lograré entender jamás. Siento el pecho presionado, percibo sombras acercarse a mí, pero la primera batalla de un guerrero no es fácil. Intento dormir, no puedo, mis ojos se niegan a lo que me hará sentir la gloria por unas pocas horas. Se rehúsan a dormir.